15 de diciembre de 2013

Permanece a mi lado, comparte en la alegría

Si pudiéramos preguntar a los adultos que hayan practicado algún deporte siendo niños, lo que recuerdan de esos tiempos y andanzas deportivas, seguramente sus respuestas incluirían: el divertirse, encontrarse con sus amigos, el sentirse acompañado por sus padres, y en algunos, un recuerdo cariñoso de su profesor o entrenador.

En la memoria no solo queda lo aprendido en términos de habilidades deportivas, sino predominantemente prevalecen en el recuero los afectos, y las relaciones con sus pares y adultos. Tanto o más importantes que el logro deportivo, son las relaciones significativas sostenidas en la presencia, el apoyo y la compañía.

Padres y Entrenadores

Los adultos permiten y favorecen la formación de la identidad, de la personalidad, y también posibilitan el despliegue de las capacidades y potencialidades del niño.

Muestran un mundo que ayudará al niño a formar el propio internamente; a la vez que reflejan a modo de espejo cómo él es, lo que le va a permitir reconocerse, madurar y afianzarse.

Son modelos de conducta a seguir y a imitar, son referentes para el aprendizaje de habilidades y objetivos deportivos, de maneras de ser, y de conducirse con los demás. Por esta razón los niños son permeables y receptivos a las intervenciones.

El aprendizaje estará sostenido por estas relaciones, las cuales se convierten en motor y sostén de la práctica deportiva. Dependiendo el caso, será hasta más importante que el deporte en si mismo, pues llevarse mal con quienes la comparten, es uno de los motivos de abandono aunque el deporte sea del agrado del niño.

En la práctica deportiva, son responsables en gran medida del clima emocional en el que se desarrolla la actividad, favoreciendo la participación si es divertido, o el abandono cuando hay tensión, presiones o exigencias desmedidas.

No depender de logros y medallas

Es la responsabilidad de los adultos, canalizar de manera saludable la tendencia de los niños a competir y a medirse con los compañeros; esta conducta es esperable, porque los ayuda a reconocerse, y a ver de lo que se es capaz y se puede lograr. Guiarlos para que puedan  construir su confianza y seguridad, pero que a la vez, estos sentimientos no dependan exclusivamente de sus logros o medallas; recordando que para ellos la actividad física y el juego son en sí mismo gratificantes. En este sentido, la competición y la seriedad en exceso son motivos de abandono de la práctica deportiva.

Algunos consejos para entrenadores y padres

-         Recuerden que las relaciones sociales positivas y la diversión son más importantes en los niños que los premios y una práctica correcta.
-         Cuanto más pequeños, prefieren recompensas o premios sencillos pero dados inmediatamente.
-         Suelen ser más participativos en la medida que se los invita a apropiarse de la actividad, por ejemplo inventando los juegos y sus reglas.
-          Viven el momento, en el “aquí y ahora”, les cuesta proyectar una situación futura.
-         El uso intensivo de la competición y de recompensas tiene como consecuencia transformar lo que al principio es un juego en cierta forma de trabajo.

Finalmente comparto con ustedes el siguiente verso,

De un niño a sus padres…

Permanece a mi lado,
comparte en la alegría.
El entusiasmo nos une,
tu aliento me anima.
Festeja mis logros,
se refugio en las caídas.
En la distancia,
en mi corazón,
será tu compañía.

24 de octubre de 2013

Un cambio saludable es posible

De la información a la acción *


Los profesores de educación física suelen referir que sus esfuerzos orientados a que las personas incorporen la actividad física  más allá de las clases, y de manera sostenida, no producen los resultados esperados.

Una de las estrategias en la educación para la salud es brindar información objetiva y científica sobre el tema en cuestión, sobre sus beneficios o consecuencias negativas de la conducta nociva. Las acciones para la adhesión a la práctica de actividad física, pueden enmarcarse dentro de aquellas llevadas adelante en la Prevención Primaria de la Salud, cuyos objetivos principales son la Promoción y mantenimiento de la Salud potenciando un estilo de vida sano.

Sumado a la información brindada, es igualmente importante conocer cómo las personas procesan la información recibida; para comprender las razones de la no adherencia, e implementar luego estrategias de cambio adecuadas y efectivas.

¿Por qué cuesta tanto revertir el sedentarismo?

Parte de la respuesta está en como la persona procesa el contenido recibido. Este procesamiento atraviesa diferentes filtros o instancias. Algunos de ellos son:

1-  El estilo de vida conformado desde el nacimiento, y a lo largo de la vida -a partir de lo que la persona es en si misma, le enseñaron y hace con aquello que le transmitieron, está arraigado en la propia identidad, y a su vez es expresión de ella. En este punto, al plantear un cambio, encontramos la primera dificultad: ¿Cómo renunciar a una parte de lo que me define como persona?

2 - Cada persona tiene su propia creencia sobre lo que es la salud. Si esta idea no coincide con la propuesta, la creencia personal se convierte en una barrera más o menos difícil de sortear dependiendo de cuan arraigada esté, y lo flexible de su personalidad.

3-   El grado de conciencia sobre su salud. Cuánto sabe o ignora sobre su estado de salud, y cuánto está dispuesto a admitir en el caso de no ser del todo buena.

4-   Sus creencias sobre su capacidad para cambiar, y si es o no posible un cambio favorable. De esto depende el intento y esfuerzo, con la convicción de que se alcanzarán los objetivos. Su historia personal, y sus éxitos y fracasos anticipan posibles y probables resultados. Se cuestiona a su vez, el sentido del cambio en este momento, y en su vida en general. Sentido sostenido en sus valores personales.

5-   El libre albedrío para elegir y hacerse cargo de lo elegido. Decisión (conciente o inconciente) a partir de la cual actuará en consecuencia.

Como se ve, el paso de la información a la acción saludable, atraviesa complejos mecanismos psicológicos.

Hacia un cambio concreto

Entonces, ¿Qué acciones pueden realizar los profesores de educación física para promover la adhesión a la actividad física?

1-   Saber que el grupo al que asisten las personas para realizar actividad física, sea en el club o gimnasio, puede ser un ámbito en el que se brinda información adecuada y un contexto que acompaña el cambio saludable, compartiendo y alentando la misma idea de salud.

2-   El profesor, como líder al frente de una clase, puede actuar como modelo. Su conducta alineada con la información que brinda, se convierte en un referente convincente y confiable.

En este sentido, ayuda incorporar casos de éxito, sean de personas conocidas socialmente o de personas comunes que hayan superado los obstáculos, y finalmente logrado su cometido. Todos ellos son un ejemplo a imitar, y muestran que es posible lograrlo.

3-   Motivar apelando al sentido del cambio en sus vidas, tanto en lo inmediato como a largo plazo. Un cambio que es posible, pues está en el hombre la capacidad de sobreponerse a las dificultades y limitaciones internas y externas, sea en actitud o en acción. A partir de la propia elección y responsabilidad es posible mejorar la calidad de vida.

Es imprescindible saber que ningún cambio de ésta naturaleza se logra en solitario, por tanto, el trabajo con otros profesionales de la salud es condición necesaria para una intervención eficiente. Teniendo en cuenta los procesos psicológicos ya mencionados, es aconsejable el trabajo en conjunto con psicólogos del deporte, quienes están capacitados para acompañar en el proceso a quienes realizan actividad física, y a los profesores de educación física en su labor docente y como agentes de salud.


Por eso, lejos de desanimarse, frente a lo complejo de esta realidad, los invito a ampliar la mirada; y a vislumbrar la diferencia que es posible implementar en la comunidad a la que pertenecen.

Lic. Jimena Martínez

* Nota publicada en Revista Estilo Ad - Edición XVIII - 2013

15 de septiembre de 2013

Actividad Física con Perros

"Actividad Física Acompañada por Perros"


Nota publicada por REDAF "Red Nacional de Actividad Física y Desarrollo Humano" publicada el 20 de agosto de 213.

Resumen


La Actividad Física Acompañada por Perros (AFAP) es una actividad orientada a la salud poco difundida en la actualidad. En el siguiente artículo desarrollaremos justificaciones científicas que avalan las ventajas de la AFAP como actividad orientada a la Promoción de la Salud.

La AFAP tiene como objetivo motivar a las personas a la práctica de actividad física a través de una interacción activa con perros, esto es, incluir en los paseos, juegos y ejercicios de obediencia que impliquen movilidad para ambos. A los beneficios asociados a la relación animal-humano, se le suman los propios de la actividad física, mejorando significativamente la calidad de vida.

La AFAP suele confundirse con la Terapia Asistida por Animales, siendo esta última una actividad cuyo objetivo es el uso de animales con fines terapéuticos; ellos actúan como co-terapeutas en el tratamiento o rehabilitación de patologías físicas y psicológicas, llevadas adelante por rofesionales de la salud.

 

Introducción


A lo largo del artículo desarrollaremos fundamentos teóricos basados en investigaciones ya realizadas sobre los beneficios de la participación de animales en el desarrollo humano saludable y su consecuente mejora en la calidad de vida.

Enmarcaremos a la Actividad Acompañada por Perros dentro de la Prevención Primaria, como catalizadora de beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales específicos, que favorecen el desarrollo de capacidades y potencialidades; y que como consecuencia, reducen factores de riesgo que conducen al desarrollo de enfermedades, aumentando la capacidad de afrontamiento en las crisis evolutivas normales y accidentales; y del estrés, un mal común en nuestro tiempo.

Referiremos estudios científicos que mayoritariamente han tenido como objetivo echar luz y justificar de manera experimental la intervención de animales como complemento de terapias enmarcadas dentro de la Prevención Secundaria y Prevención Terciaria (Terapias Asistidas por Animales).

Es a partir de sus afirmaciones e interrogantes que vislumbramos y proyectamos la posibilidad de mejorar el bienestar a través de esa inigualable y extraordinaria relación animal-humano, aun en personas “sanas”. ¿Por qué no abrir un nuevo campo de acción en este sentido en compañía de los perros como motivadores del movimiento?

Enumeraremos, también, las características generales de este dispositivo creado con tal finalidad, el cual encuadra y posibilita su desarrollo.

Por último, y no menos importante, destacamos lo viable de dicha actividad, así como también su bajo costo económico en lo que se refiere a su implementación, con beneficios directos en la reducción en la demanda sanitaria, y en el gasto en el ámbito de la Salud Pública.

 

Desarrollo del Tema


Tanto las múltiples y diversas investigaciones científicas como los resultados obtenidos a partir de la aplicación intuitiva de actividades con animales, han llevado a la aceptación de que el contacto con ellos es beneficioso para la salud de las personas a la vez que terapéutico en el caso de presentar determinadas enfermedades.

La mayoría de los estudios se han focalizado y concluido sobre los efectos físicos de la salud, sin embargo, aunque con dificultad, han considerado también los aspectos psicológicos y sociales.

A continuación enunciaremos los beneficios de la incorporación de los animales en la vida cotidiana; y en especial de los perros, en la práctica de Actividad Física.

 

Efectos en el sistema cardiovascular 


Los investigadores Anderson (1992, p.29-301) y Patronek y Glickman (1993, p.245-249) coinciden en señalar que el contacto con animales ayuda en la recuperación de enfermedades cardiovasculares y su prevención. Disminuyen la tensión arterial sistólica, de colesterol en plasma y de triglicéridos. Incluso destacan su influencia positiva en los factores psicosociales que reducen el riesgo de enfermedades coronarias.

A este respecto, Fine (2003) señala que “uno de los estudios más destacados hasta hoy acerca de la evaluación del efecto de la posesión de mascotas sobre la salud cardiovascular fue realizado por un grupo de cardiólogos australianos (Anderson, 1992). (…) Se hallaron diferencias claras entre poseedores y no poseedores de animales. Las dueñas de más de 40 años y los dueños de cualquier edad tenían una tensión arterial más baja y su nivel de triglicéridos en plasma era un 20% inferior al de los no dueños. Los dueños de 30 a 60 años tenían un nivel de colesterol inferior al de los no dueños. Los investigadores no hallaron diferencias en los niveles de ejercicio físico, masa corporal (…)”.

 

Los perros como “lubricantes sociales”


En un estudio realizado por Sanders y Robins (1991, p.3-25) en el que observaban el efecto de la presencia de un perro entre personas desconocidas, concluyeron que los perros facilitan la interacción entre extraños en lugares públicos, y ayudan a establecer confianza entre las personas que acaban de conocerse. Estimulan la comunicación amistosa y favorecen el inicio de conversaciones, aun en su ausencia.

Los perros pueden promover la socialización, constituyen en sí mismos un sistema de apoyo incondicional, una presencia que responde cálidamente expresando abiertamente sus afectos y proporcionando un confort especial. También propician la aparición de nuevas redes sociales en un marco de relajación, confianza y diversión; y favorecen la sensación de pertenencia y aceptación.

La soledad, el aislamiento y la falta de apoyo social son factores de riesgo que pueden dañar el bienestar de las personas. Son algunas de las principales causas que llevan a la depresión, a la supresión del sistema inmunológico y a la aparición de enfermedades.

 

Cambios en la conducta de las personas


La interacción con ellos brinda la posibilidad de satisfacer las necesidades de amor, respeto, aceptación y valoración. Permite desarrollar el cuidado hacia otro ser con necesidades especiales y determinadas. A su vez, al cuidar de otro ser, se satisface igualmente la propia necesidad de ser cuidado.

Producen una estimulación mental como consecuencia de la comunicación con otras personas, la evocación de recuerdos, la planificación de objetivos, el aprendizaje de nuevos conceptos, el uso de la memoria y la concentración.

Garrity (1998, p.3-22) destaca que todos estos beneficios psicológicos se ven potenciados en aquellos casos que existe un afecto especial de la persona hacia el animal.

 

Los perros como fuente de motivación


Fine (2003, p.81) nos dice: “los animales tienen la capacidad de inspirar y motivar a las personas para que emprendan actividades constructivas que no habrían realizado de otra manera”, y agrega a continuación: “el animal es el participante esencial que hace que el esfuerzo voluntario valga la pena”.

En estudios realizados por Siegel (1990, p. 1081-1086) se observó que al adoptar un perro aumentan los paseos, incluso las personas llevaron adelante una actividad física más estable que la que habrían realizado en clases de gimnasia organizada. Aunque otros estudios, como el de Serpell (1991, p.717-720), muestran que los beneficios fisiológicos de quienes adquirieron un perro no pueden asociarse directamente el incremento de la actividad física debido a su paseo, pues éstos ya paseaban antes de la adopción. Sí brindaría la oportunidad de incrementar la movilidad y motivaría que las personas salgan a pasear.

 

Una propuesta diferente


La AFAP propone, en encuentros grupales, la práctica de ejercicios de obediencia y juegos que impliquen movilidad tanto para las personas como para los perros.

Esta modalidad presenta múltiples beneficios. A los generales ya enunciados, surgidos de la relación humano-perro, se suman los derivados de la incorporación intencional de actividades específicas en la interacción activa con ellos y de su realización en un entorno natural.

Esta es una combinación inmejorable, que favorece los estados emocionales positivos (alegría y placer), la relajación emocional, la estimulación intelectual, el enriquecimiento del conocimiento de uno mismo, la mejora de la condición física, las posibilidades de diversión y un mayor lazo afectivo entre la mascota y su dueño.

 

Características generales de los Talleres de AFAP


a) Sus beneficios

Plantean desde el inicio un trabajo en equipo (animal-humano) para el desarrollo de la actividad. A medida que avanza la experiencia, los retos a los que se enfrenta la dupla en cada ejercicio, fomentan el desarrollo de nuevas habilidades, la estimulación de soluciones creativas, el crecimiento personal a partir del conocimiento de uno mismo y la autosuperación. Esto deriva en más confianza y seguridad, en una mayor autoestima y en una sensación de realización personal.

b) Contenido temático de los Talleres

- Tenencia responsable: Informar sobre las necesidades y cuidados de salud del perro.
- Ejercicios de obediencia básicos y juegos elegidos cuidadosamente para proporcionar una interacción y aprendizaje adecuados y para fortalecer la relación con el perro. Ejercicios en los que le pediremos a nuestro compañero canino que nos preste atención, que se siente, nos siga o se quede quieto, que traiga un objeto y lo suelte y que nos de la pata, entre otros.
- Características del vínculo animal-humano durante las actividades: los perros como colaboradores voluntarios. Una relación basada en el cuidado y respeto mutuo priorizando el bienestar y la seguridad general y, en particular, en la interacción con los otros compañeros caninos y humanos, y en el desarrollo de las actividades de la dupla.

c) Modalidad de los encuentros

Los encuentros están estructurados en tres momentos:

1) Inicio:
Se comienza con una adaptación de las personas y los perros al entorno natural. Se permite que las duplas persona-perro recorran el lugar para una mayor comodidad y seguridad y para permitir que los perros identifiquen todos los olores y estímulos (otros animales y personas). De esta manera se reducen posibles futuras distracciones y manejo del lugar físico.

2) Desarrollo:
- Aprendizaje y práctica de ejercicios de obediencia. Dichos ejercicios se establecen en complejidad de acuerdo al nivel de quienes participan.
- Juegos: Momento de esparcimiento, relajación y diversión tanto para los perros como para las personas. Este momento permite una interacción entre todos los participantes, convirtiéndose en una actividad grupal recreativa.

3) Cierre:
Momento para compartir la experiencia vivida ese día (sentimientos, logros, etc.)

d) Pueden participar personas de cualquier edad que posean perros socializados, acostumbrados a la  interacción con otros perros y personas y al paseo con correa. Se forman grupos de hasta 15 personas aproximadamente.

e) La duración y frecuencia pueden variar dependiendo de las necesidades de quienes participan y su disponibilidad. Es posible organizar encuentros de 2 horas o jornadas de mayor duración.

f) Lugar: En la naturaleza o ambiente natural (plazas, parques, clubes).

g) Coordinadores: Profesionales a cargo capaces de velar por un propicio desenvolvimiento y aprendizaje de las actividades, siempre respetando el bienestar general.

Es importante destacar que los ejercicios realizados en dichos Talleres son un medio para el logro de los objetivos específicos de la AFAP, no pretenden ser un espacio para el entrenamiento de perros con el fin de modificar su conducta o para lograr su mejor manejo por parte de las personas.
Por otro lado, la posibilidad de ejercitarlos correctamente fuera del Taller dependerá de los progresos en el aprendizaje de quienes participen. Los contenidos transmitidos durante el mismo orientarán su adecuada práctica.
La Actividad Física Acompañada por Perros es una propuesta en la que pueden participar personas con o sin experiencia con perros, con o sin mascota propia, y no es necesario conocer sobre entrenamiento de perros.

 

Testimonios

“Fue una experiencia muy buena, me sentí bien. Sin darme cuenta caminé mucho. Me gustó el modo de trabajar con el perro, cómo respondía, yo no tenía idea de cómo hacerlo. Mientras lo hacía estaba sumamente relajada. Estaba contenta porque me salían las cosas y porque aprendí a estar tranquila. Me gustaría repetirlo”. Juana, 72 años.

“Participé con el perro de una amiga. Es más, nunca tuve perro. Lo que más rescato es lo bien que me sentía cuando me salían las cosas, no pensé que podía hacerlo. Participé varias veces, me relajaba y me divertí mucho. Al día siguiente me dolían las piernas de todo lo que había caminado”. Alejandra, 39 años.

 

Consideraciones finales


La Actividad Física Acompañada por Perros (AFAP) dirigida a personas en cualquier momento del desarrollo evolutivo es una propuesta accesible para la población en general y una intervención efectiva en Promoción de la Salud y Prevención de factores de riesgo.

Posible de implementar a nivel local comunitario creando Programas que incluyan la Actividad Física Acompañada por Perros. Programas que estimulen y faciliten a quienes tienen perros, el acceso a profesionales que los orienten, asesoren y capaciten en esta modalidad para incorporarla en su vida diaria de manera responsable, velando por el propio bienestar y el del perro. Programas que propicien grupos de encuentro en plazas, clubes u organizaciones deportivas con el objetivo de crear redes sociales de contención que se conviertan en un estímulo más para la práctica de actividad física integrada humano-animal.

Por último, es de destacar, por su influencia positiva en la mejora de la calidad de vida y bienestar de las personas, las implicancias económicas favorables directas en la Salud Pública.

 

Referencias Bibliográficas 


Anderson, W.P., Reid, C.M. y Jennings, G.L (1992). Pet ownership and risk factor for cardiovascular disease. Medical Journal of Australia.
Fine, A. H. (2003). Manual de terapia asistida por animales. Barcelona: Fondo Editorial.
Garrity, T.F. y Stalloness, L. (1998). Effects of pet contact on human well-being: Review of recent research. En C. Wilson y D. Turner (ed.) Companion Animals in human Health. Thousan Oaks, C:A:: Safe Publications.
Patronek, G.J. y Glickman, L.T. (1993). Pet ownership protects the risks and consequences of coronary heart disease. Medical Hypotheses.
Sanders, C.R. y Robins, D.M. (1991). Dogs and their people: Pet facilitated interaction in a public setting. Journal of contemporary Ethnography.
Serpell, J.A. (1991). Beneficial effects of pet ownership on some aspects of humans health and behavior. Journal of the Royal Society of Medicine.
Siegel, J.M. (1990). Stressful life events and use of physician services among the elderly: The moderating role of ownership. Journal of Personality and Social Psychology.

5 de agosto de 2013

Los beneficios de la Psicología aplicada al Deporte en Levantamiento de Pesas

Entrevista realizada a Abel Matías Muñiz, ENTRENADOR DE LEVANTAMIENTO OLÍMPICO DE PESAS (*).


(escuchar)
Actual encargado del recientemente inaugurado Gimnasio Municipal de Alto Rendimiento del Municipio de Lomas de Zamora. Tiene a su cargo el entrenamiento de atletas de diferentes edades, entre los cuales se encuentra el grupo de alto rendimiento.




Compartió los beneficios y resultados positivos en su tarea como entrenador y con sus atletas tras haber recibido capacitación y acompañamiento en Mentedeportiva.
Cuenta sobre una experiencia muy positiva en el cambio de actitud de una deportista. Cómo pudo ayudarla a creer en sí misma a pesar de los pronósticos negativos ya establecidos. Una atleta con muchas condiciones, pero considerada desde el comienzo muy mayor para la actividad. No creia en sí misma, le habían dicho muchas veces que había superado la edad para practicar dicho deporte. Cabe mencionar, que en el levantamiento de pesas se supone conveniente empezar antes de los 20 años, y ella había empezado a los 27 años. A pesar de tantas negativas, con la guía de su entrenador, hoy día cambió por completo su actitud.

En la entrevista destaca que:

1) En el trabajo con los atletas aprendió a entender sus diferentes Personalidades, a partir de de lo cual pudo:
- marcar objetivos específicos,
- acompañarlos adecuadamente,
- señalar los errores de manera correcta.
Afirma al respecto: "Hoy tengo herramientas para saber como hacer para que se lleven bien entre ellos, y además que estén bien consigo mismos y sus objetivos".

2) En los deportistas:
- aumentó el entusiasmo y disminuyeron las frustraciones
- se generó un buen clima de trabajo, y mejoraron las relaciones entre ellos y con él.

3) Como entrenador la formación lo ayudó a:
- tener mas seguridad a la hora de trabajar con los atletas,
- no perder el entusiasmo y llevar las frustraciones,
- comunicarse más y mejor
- confiar en sus decisiones a partir del trabajo en conjunto con un psicólogo del deporte, en este caso, la Lic. Jimena Martínez.

Su liderazgo, asegura, continúa con la constante práctica y entrenamiento de lo aprendido.
  
(*) Abel Matías Muñiz, Entrenador del Seleccionado Nacional de Levantamiento de Pesas (2009/11/12), de los Medallistas: María Eugenia Cavero (representante en los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011) y Pedro Stetsiuk (medallista de Plata en los Juegos Panamerícanos Rio 2007 y representante en los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011), entre otros.


Fragmento de la entrevista  realizada en el Programa de Radio Villa Crespo en Radio el 06/07/2013.

24 de mayo de 2013

Rendir al máximo

"Rendir al máximo"

Programa en el que la Lic. Jimena Martinez brinda consejos para entrenadores que buscan que sus deportistas den cada vez más de sí mismos en las prácticas y competencias.



Programa Villa Crespo en Radio FM 91.3
27/4/13
Lic. Jimena Martinez

5 de abril de 2013

Estrategias para un cambio saludable

¿Cuándo las personas están abiertas y dispuestas a un cambio saludable?

Constantemente a través de los medios de los comunicación, de las campañas nacionales y locales la población en general recibe los beneficios de incorporar en su vida la actividad física; se los invita a tomar parte activa en un cambio personal, a incorporar hábitos saludables en su estilo de vida.

Pero ¿cuándo una persona está en condiciones de recibir esa información y transformarla en acción?

Son muchas las posibles respuestas, dentro de la Psicología podrían haber diferentes enfoques para abordar la pregunta. Me voy a circunscribir a un aspecto en particular: a las diferentes etapas o fases de un cambio en la conducta intencional. Es decir, cuando la persona de manera conciente y voluntariamente tiene la intención de realizar algún cambio en su vida, en este caso, de incorporar Actividad Física para reducir su nivel de sedentarismo.

Los autores Prochaska y di Clemente, elaboraron un modelo del cambio en la conducta, y enumeraron etapas de cambio a través de las cuales una persona transita cuando está analizando la posibilidad de cambiar.

Este es nuevamente un recorte que realizo en la población que recibe la información, es decir, aquellas personas que reciben los beneficios de practicar algún tipo de actividad física, y que ya tienen en su pensamiento la posibilidad de modificar su estilo de vida.

Este grupo es el que en principio ya está considerando un cambio positivo, hay cierta apertura, es capaz de escuchar desde otro lugar las posibilidades y las formas de llevar a la acción la propuesta. Serán los Programas los que pongan a disposición un camino posible para que acceda a los recursos y espacios pertinentes, y concrete en acción la intención.

Los autores antes nombrados describen las siguientes etapas, las cuales aplicaremos a este tema:

1. Precontemplación: La persona no está pensando realmente realizar algún tipo de actividad física. Puede que no considere que no tiene una vida sedentaria, o que no sea conciente de su problema. La información recibida no tiene para ella ningún tipo de importancia o significación.

2. Contemplación: La persona piensa que podría incorporar en sus quehaceres diarios algún tipo de actividad física, por ejemplo caminar siempre que sea posible en lugar de utilizar el transporte público. Refleja la posibilidad de cambio futuro basada en una necesidad, viendo los posibles beneficios. Ésta es la etapa que señalé anteriormente. Se plantea si es importante y significativo, y su posibilidad del cambio.
Las personas que se encuentran en esta etapa son tierra fértil para el cambio. Pero, ¿todas pueden hacerlo solas? No. Los programas deben brindar los recursos para apoyar y motivar al cambio desde lo psicológico. Por ejemplo propiciando encuentros donde además de brindar la información pertinente se propicie continuar en las etapas de cambio. Brindar espacios para la realización de actividad física es sólo un aspecto, al cual accedería si continúa.

3. Preparación: la persona está dispuesta a hacer pequeños cambios en su estilo de vida, y decide usar menos el transporte público. Esta etapa incluye pensamiento y acción, y planes para un futuro próximo. En este punto es necesario facilitar el acceso y utilización de lugares aptos para la realización de actividad física o deportiva, si esa fuera su elección. Es importante tambien, la orientación y el acompañamiento en la elección de la actividad para evitar tempranas frustraciones y deserciones.

4. Acción: la persona comienza con lo planeado, hay un cambio de conducta manifiesto. Continúa siendo importante la motivación, acompañamiento y sostén. Incluir espacios de intercambio de experiencias, dificultades y expectativas.

5. Mantenimiento. La persona mantiene en el tiempo este cambio. Esta etapa es tal vez una de las más difíciles, pues implica sostenerlo en el tiempo, sea incorporando hábitos nuevos o evitando los nocivos. Es cuando se pone en juego cuánto es capaz de realizar a partir de lo que se propuso (autoeficacia), su capacidad de superar los obstáculos y dificultades que aparezcan.

En cada etapa de cambio es posible implementar una estrategia de intervención psicológica a nivel individual y grupal, que motive al cambio, y que permita transitar por todas sus fases para el logro del objetivo propuesto, un estilo de vida saludable.


Lic. Jimena Martínez

24 de marzo de 2013

Coaching Deportivo con caballos

El caballo como facilitador para el aprendizaje de habilidades sociales.

El caballo posee una gran sensibilidad y disposición para el contacto y trabajo con las personas. Como animal de manada los hace especiales para el aprendizaje de habilidades sociales como el liderazgo seguro y confiable, la comunicación clara y precisa, y la flexibilidad para el trabajo en equipo; todas ellas necesarias para el ejercicio profesional sólido y efectivo.
Se presta como un colaborador dispuesto, capaz de mostrar desde su naturaleza y autenticidad, la posibilidad de ver y vivir de manera diferente nuestro mundo, y las relaciones con las personas que nos rodean, y con las que trabajamos.
Pueden mostrarnos el camino para ser asertivos y firmes, y poder determinar en cada momento que es lo mejor para uno mismo y para el grupo en el cual se está interviniendo.
Los caballos viven en manadas organizadas conducidas por un líder seguro y confiable, que los guía y protege de los peligros. Para su supervivencia, como animales de presa, han desarrollado una gran sensibilidad y capacidad de comunicación clara a nivel emocional y física.
Estas características los convierten en grandes maestros, y guías para el autoconocimiento, movilizando nuevos recursos personales, aumentando la confianza y la seguridad; en un clima de respeto, cooperación y reciprocidad.
En la interacción con ellos, a través de ejercicios de a pie en un espacio acotado, se propicia la posibilidad de activar o aumentar las capacidades o cualidades antes mencionadas.
Durante la actividad el caballo actúa como reflejo auténtico e inmediato de las vivencias de las personas, lo que piensan, sienten, sus intenciones y como se relaciona con otros. Reflejan lo que sucede “aquí y ahora”, en el momento mismo del ejercicio.
Cada caballo será espejo de la persona o situación de acuerdo a sus características y personalidad. Estas particularidades aportan un condimento interesante y único.
El contexto también influirá en toda esta dinámica, pues no hay que olvidarse que como animales de presa, están en pleno contacto con lo que lo rodea y con los compañeros de manada.
Quien esté coordinando expresará y pondrá de manifiesto lo que el caballo con su comportamiento está transmitiendo sobre la situación.
Cada ejercicio se convierte en un desafío personal y grupal que invita a la superación.
Los antecedentes de estas técnicas de educación a través de equinos “EAL” están presentes en Europa y Estados Unidos hace más de 15 años.
En Mentedeportiva adoptamos la Formación Asistida por Caballos, como camino y herramienta para el crecimiento profesional y personal de quienes trabajan en el ámbito de la actividad física y deportiva.

7 de marzo de 2013

Promoción de la Salud en el Deporte

Existe un área de intervención no tan conocida dentro de la Psicología aplicada al deporte que es la “Promoción de la Salud”, cuyo objetivo principal está orientado a mejorar la calidad de vida a través de intervenciones concretas -individuales y comunitarias,  en el “estilo de vida” de la población en general; y específicamente dentro de la comunidad deportiva.

Intervenciones sostenidas en la capacidad del hombre de ser responsable de su propia salud, de poder asumir desde la propia libertad la elección de conductas saludables en función de su realización personal y re-valorización de la propia vida.

Un ámbito posible de aplicación es la Iniciación Deportiva, acompañando en la formación, aprendizaje y desarrollo de los niños y adolescentes, y de los diferentes actores sociales; con el objetivo de propiciar el desarrollo integral saludable (bio-psico-social), en el marco del deporte como actividad lúdica, recreativa y formativa.

Otro ámbito de aplicación es a nivel social/comunitario, participando en la elaboración de proyectos y programas dirigidos a la población en general, o a la comunidad deportiva en particular: los agentes socializadores (padres, educadores, entrenadores, organizadores deportivos, jueces y árbitros, periodistas).

Desde dicha óptica y con el mismo objetivo, están incluidas las acciones de acompañamiento, formación y colaboración directa con Profesionales del ámbito del deporte, preparadores físicos, entrenadores, profesores, médicos deportivos, kinesiólogos y fisioterapeutas, directivos e instituciones deportivas.

Cualquiera de estas actividades se realizan de manera interdisciplinaria, por lo tanto, es una tarea de integración de diferentes disciplinas y ciencias humanas.

Existen actualmente variadas y múltiples acciones y campañas lanzadas desde los diferentes Organismos Internacionales, Nacionales y Locales dirigidas a la promoción de hábitos saludables. Mas, observando el estilo de vida general, ¿por qué cuesta tanto el cambio de hábitos?, ¿por qué tan baja adhesión a una propuesta de cambio tan beneficiosa?

Los niños son terreno fértil para la incorporación de un estilo de vida saludable, basado en el auto-cuidado responsable, pero ¿qué pasa con los adultos?, ¿cómo ayudarlos en la toma de conciencia de la importancia de la actividad física o deportiva para una mejor calidad de vida?

Es que, a mi criterio, la educación o transmisión de información tal vez no alcance, y deba de agregarse el “sentido de la incorporación de la actividad física en la propia vida para la realización personal”. Dando un paso más allá del bienestar o placer que produce practicar alguna actividad deportiva. Pues el sentimiento de satisfacción o realización personal es más duradero y estable en el tiempo, y más profundo que dichas sensaciones. Y permite a su vez, una visión más unificada, integral y abarcativa de quién es uno mismo, y cómo se quiere vivir; y un sostén a largo plazo de las acciones en esa dirección.

¿Esto es posible? Si, incluyendo y creando espacios de reflexión personal, y de interacción social que permitan el descubrimiento de cualidades y capacidades que lleven al despliegue personal, a escribir la propia historia, y a vivir una vida plena de sentido.

Lic. Jimena Martínez 

20 de enero de 2013

Deporte Recreativo Terapéutico

Me gustaría en el siguiente artículo compartir los beneficios de la actividad deportiva recreativa en niños que presentan “TDAH” Trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

Cada día más, en las escuelas es común escuchar que la cantidad de niños con TDAH va en aumento. ¿En qué consiste este Trastorno? Suelen ser niños que a menudo tienen dificultades para prestar atención por un tiempo prolongado, o se distraen fácilmente, lo que lleva a errores por descuido o a dificultad en terminar una tarea. Les cuesta organizarse, comprender consignas y disponerse a realizar tareas escolares o domesticas.
Suelen ser niños que se mueven o hablan mucho estando sentados, a la vez que les cuesta realizar tareas escolares en calma. A menudo corren o saltan en exceso en momentos que no deben hacerlo. También puede costarles esperar su turno, o tienden a interferir en actividades de otros (*).

Como tratamiento se recomienda psicoterapia y medicación. En mi experiencia, los tiempos de recuperación del niño tienen a ser menores, si además complementamos la terapéutica con actividad deportiva recreativa.

En general, es difícil que los niños no encuentren alguna actividad que según su criterio no valga la pena dedicarles el tiempo. En esas actividades es probable que mantengan más fácilmente su atención y dedicación; esto ocurre porque además de encontrar placer, tienen la “capacidad atencional” necesaria para realizarla. Es decir, cada uno de nosotros tiene la capacidad de prestar atención a determinadas cosas en particular de manera efectiva.

Más allá de la gran inquietud, dispersión o ansiedad, es posible encontrar para algunos niños, aquel deporte que pueda llamar su atención, o que merezca la pena dedicarle un tiempo, e incentivarlo a practicarlo de manera recreativa. No sólo ayuda a la descarga física y emocional del niño, también desarrollar sus propias capacidades atencionales, a la vez que su sentido de comunidad, dejando de lado el aspecto competitivo y la presión del resultado. Sentirá a los adultos como un sostén emocional respetuoso de sus necesidades, que lo acompañan en sus logros. Aumentará su confianza y seguridad, y finalmente encontrará calma acompañada de satisfacción.

Una psicoterapia que oriente a los padres los ayuda poco a poco, a que desaparezcan su preocupación y desorientación, las presiones por las dificultades escolares, y la resignación como expresión de continuas frustraciones. No es extraño ver a padres gratamente sorprendidos al ver a sus hijos compenetrados en el deporte que eligieron.

La psicoterapia combinada con deporte recreativo va a permitir al niño afrontar y resolver las demandas escolares de una manera más saludable.

Recomiendo finalmente, encontrar el deporte que al niño le resulte placentero practicar, y que el profesional a cargo conozca de la problemática. A la vez que ser pacientes en sus tiempos de participación, estos irán aumentando poco a poco.

Nota Publicada en la Revista "Casa del Perú", Añó 1, Nro. 02, Dic-12, Bs. As, Argentina
(*) Descripción según la Asociación Americana de Psiquiatría


Lic. Jimena Martínez