22 de abril de 2015

Cooperación y rendimiento

En un equipo deportivo, uno de los pilares fundamentales con claros beneficios a nivel de rendimiento y resultado, es la cooperación.
Un ambiente de logros y competitivo, puede alcanzar buenos resultados basándose en ella.
La conducta cooperativa, claramente necesaria en deportes grupales, lo es igualmente en los individuales. En la misma medida, en ambos casos correctamente orientada, conduce al desarrollo personal y deportivo sin perder la meta del éxito.

Algunas de sus características 

Su fortaleza reside en la continuidad y coherencia entre la intención de dar y su expresión en la acción, con el objetivo principal de la búsqueda y concreción del bien común. Esto aplica tanto en la dinámica dentro de una disciplina de equipo, como en una individual. En la primera los miembros cooperan entre sí con el mismo objetivo en común. En la segunda, incluye al grupo de deportistas que entrenan juntos, compitan o no por equipos. En los deportes individuales también es posible basar la búsqueda de logros deportivos en la cooperación.
Cooperar implica desde el comienzo, ver más allá de las propias necesidades (autoafirmación, prestigio, éxito, reconocimiento y valoración) para ver las de los miembros y la del equipo en su conjunto; a la vez que considerarse parte importante del mismo. Parecen a primera vista dos posturas antagónicas, pero no lo son en realidad.
La cooperación sostenida solo en actos, carece de la misma fuerza y voluntad que aquella ejercida y nutrida desde un talento auténtico, sincero y franco; y desde una auto-valoración adecuada. Ésta última consiste en el reconocimiento justo de lo que se es capaz de hacer y de brindarlo, no importa cuántas veces se haya fallado o fracasado. Implica ver en uno mismo aquellas cualidades humanas y deportivas que nos hacen “únicos” e “irremplazables”. Nadie más puede hacer lo que nosotros hacemos, de la misma manera en el equipo para alcanzar el objetivo deportivo. Es imprescindible a la vez, idéntica valoración de cada uno de los miembros del equipo.
En éste sentido, ella conduce a la afirmación, la superación y realización personal; y de la totalidad de los compañeros que comparten el sueño deportivo. Descansa en la reciprocidad, la confianza, el compromiso y el sentido de pertenencia, a la vez que los potencia. Genera un clima emocional de alegría, camaradería y apertura para el aprendizaje y desarrollo de habilidades deportivas y sociales.

Liderazgo cooperativo 

A continuación algunas acciones que un entrenador puede realizar para promover la cooperación:
- Reconocer en cada deportista lo que es capaz de brindar humana y deportivamente.
- Mostrar a todos y a cada uno las cualidades y capacidades deportivas que los hacen únicos, y manifestar la oportunidad de concretarlo. Punto especialmente importante si se trabaja con adolescentes.
- Mantener el equilibrio entre el egoísmo y la entrega, entre la autoafirmación y la generosidad de quienes componen el equipo.
Una forma de promover la cooperación es realizar la siguiente actividad: preguntarle a cada deportista que integra el equipo “¿Qué puede aportarle el equipo para tener un buen desempeño? y ¿Qué puede aportarle él al equipo?”.
En el mismo sentido se puede hacer la pregunta al equipo completo: “¿Qué consideran que el equipo necesita para tener un buen año? y ¿Qué podrían hacer para lograrlo?”. Se identifican necesidades y se muestra el camino de la mutua colaboración, para satisfacerlas y para alcanzar el nivel más alto.

Nota publicada en la Revista Estilo Ad * 23 (2015)
http://estiload.com/sites/default/files/ad%20%2323%20site.pdf

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